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Miércoles, 18.10.2017


La Maleta Mexicana vuelve a España / I

Por A. G. Abella | 1.3.2012

De martes a domingo de 10.00 a 20.00 horas
Entradas: General:6 €. Reducida: 4,50 €
No está permitido hacer fotografías o filmaciones
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Comisaria
: Cynthia Young, conservadora adjunta del International Center of Photography de Nueva York (ICP)
Organizada por el International Center of Photography de Nueva York (ICP) y Fundación 2012 Fundazioa, 2012 Euskadi, Año de las Culturas por la Paz y la Libertad
Colaboran: National Endowment for the Arts, Joseph and Joan Cullman Foundation for the Arts, Frank y Mary Ann Arisman, y Christian Keesee. Apoyo adicional de Sandy y Ellen Luger
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Gerda Taro y Robert Capa, Paris, 1935 / © Fred Stein

(– Ya quedan muy pocos.)

Se sienta a mi lado, justo frente al edificio de Telefónica en la Gran Vía. Llevo meses intentando escribir sobre la Maleta Mexicana. Mucha información. Demasiada e inconexa. 4.500 negativos sobre la guerra civil española aparecen en unas cajas de bombones después de más de 70 años.

(- Por las noches cerrábamos las ventanas y persianas de forma que no saliera al exterior ni un rayo de luz. Eran las órdenes, por los aviones. Todo cerrado hasta que amaneciera.)

Se había sentado sin hacer ruido y yo no me atrevía a mirarla de frente. Era como si alguien conocido reanudara una conversación interrumpida poco tiempo atrás.

(- Me he puesto la misma boina de la foto, para que me reconocieras.)

La veo sonreír y me parece mucho más guapa a esta distancia y en colores. Un vestido sin mangas de color verde oscuro como la boina, la bufanda gris, los zapatos de tacón abotinados. Se lo digo, y también que a Capa se le ven los pequeños rotos de la camisa y la corbata deshilachada, pero que sin embargo no ha descuidado la raya del pelo y que es bonita la forma en que la mira y que en ese momento se les ve felices aunque las copas del Café du Dóme sean las últimas del mes, después de haber empeñado nuevamente la Leica. Todavía con los nombres de André Friedmann y Gerta Pohoryle. Todavía no había empezado el desastre. Primavera del 36 en París, el paraíso de los refugiados políticos. Hay que pagar la habitación de la pensión de Blois y Capa escribe a su madre:

Querida madre:
Ahora estamos empezando a coger ritmo de nuevo, de modo que cuando llegues todo estará en su sitio. Durante las tres o cuatro últimas semanas el estómago me ha estado molestando, pero ya estoy bien. Hoy me he vuelto a instalar en casa de Gerda. Ahora ella me está ayudando muchísimo; mantiene buena relación con todos los redactores y me lleva con ella a todas partes. Desde el punto de vista económico tenemos problemas obvios. He empezado a trabajar como independiente y los materiales son caros; los editores no pagan hasta pasadas unas semanas. Nos pateamos toda la ciudad por unos francos. Los zapatos de Gerda ya no tienen suela, nos está costando mantener siquiera la decencia en el vestir. Pero estamos trabajando y no nos morimos de hambre, así que de algún modo saldremos de esta…..
Nadie se percata de que en el bolsillo no llevo más que dos francos. El tiempo mejora y ya queda menos para la primavera. No voy a escribir más, así que, mamá, por favor, ven a visitarme para que podamos tener una charla larga y agradable. Si no tienes dinero, no traigas nada de nada. Eso sí, me vendría bien alguna ropa, del tipo que sea. Si ves algo nuevo y barato, tráeselo a la mala persona que tienes por hijo, junto con tres pares de medias marrones para Gerda (tiene una talla 35)….

Pero como si no quisiera distraerse de lo que ha venido a decir, se pone seria y vuelve a repetir.

(- Ya quedan pocos. Cada vez quedan menos vivos. A veces me distraigo mirando las manos de la gente, y los reconozco. Ya no llevan alpargatas, ni monos, ni camisas de campesinos, pero si les ves los surcos de la cara y te fijas bien en las manos, entonces sabes que son ellos. Parece que han olvidado y se comportan como si la sangre no les hubiera cubierto la cara alguna vez, pero cuando me acerco a sus oídos y les llamo por su nombre, levantan el puño y me saludan otra vez. Vamos, Vamos! Salud, camarada.
En la Telefónica se concentraban los corresponsales para mandar las crónicas a sus países. Vinimos alrededor de mil periodistas de todo el mundo, tantos para un país tan pequeño! …… En los hoteles cercanos, el Florida, el Gran Vía, el Gaylord, escritores, fotógrafos, corresponsales de prensa nos veíamos en los destartalados salones que sus dueños se afanaban en ordenar después de los bombardeos. Compartíamos noticias de primera mano desde Málaga, Badajoz, Valencia, Barcelona, Bilbao….)

Guerra en el frente, guerra en los medios

Bilbao-Guernica
El 2 de abril de 1937, el mismo día que enterró a su mujer en Biarritz, G.L. Steer cruzó la frontera española para enviar al Times una colaboración sobre la nueva campaña militar del General Mola contra los vascos. El trabajo como consuelo al dolor. Steer ya no estaba en la plantilla, en lugar del salario recibía 5 libras por columna. Por su primer artículo “Avance contra los vascos” cobró dos libras y cinco chelines, unas 65 libras actuales.
Desde el otro bando, el Times también tenía su corresponsal, el periodista James Holburn, llegado a Hendaya desde Berlín.
Una protesta del censor del bando rebelde, el capitán Luis Bolín, al director del Times, obliga a escribir una nota interna a la plantilla: “La política del Times exige la cobertura más equilibrada posible desde los dos bandos beligerantes”. La queja surge a propósito de la visita de un general alemán a Franco para saludarle en nombre de Hitler y trasmitirle el reconocimiento de la España nacional por la Alemania nazi. En la ceremonia celebrada en Salamanca, la esvástica y la bandera española ondean juntas, la multitud grita “Viva Franco, Viva Hitler” y la banda toca el “Horst Wessel Lied” y el himno nacional español. Bolín había protestado porque en su opinión no se estaba dando a conocer bien la versión nacional de la historia pero más que de un problema de supresión de noticias, se quejaba más bien del retraso en darlas.
El bombardeo de Guernica apareció en el Times en páginas interiores, mientras que el New York Times se hizo eco de la misma información en primera plana.

G.L.Steer. “La tragedia de Guernica”
-The Times, 28 de abril 1937
Guernica, la población más antigua de los vascos y el centro de su tradición cultural, ha sido completamente arrasada ayer por la tarde por los ataques aéreos de los insurgentes. El bombardeo sobre esta ciudad localizada muy lejos de las líneas, duró exactamente tres horas y cuarto, durante las cuales una poderosa flota de aeroplanos formada por tres modelos alemanes, los bombarderos Junkers y Heinkel y los cazas Heinkel, no cesaron de lanzar bombas de hasta 453,6 kg. sobre el pueblo, además de alrededor de 3.000 proyectiles incendiarios de aluminio de 0,907 kg.. Mientras tanto, los aviones de caza sobrevolaban la ciudad desde el centro hacia las afueras para ametrallar a los civiles que se refugiaban en los campos.
Los lunes son el día de mercado tradicional para Guernica y las poblaciones de los alrededores. A las 4.30 de la tarde, cuando el mercado estaba lleno y los campesinos seguían llegando, sonaron las campanas de la iglesia avisando que los aviones se aproximaban y la población buscó refugio en las bodegas y los refugios.
Cinco minutos después apareció un bombardero alemán en solitario, voló en círculo por toda la ciudad a baja altura y después arrojó seis bombas pesadas. Las bombas, junto con una lluvia de granadas cayeron sobre un antiguo instituto y sobre las casas y las calles cercanas a él. A los cinco minutos llegó un segundo bombardero que arrojó el mismo número de bombas en el centro de la ciudad. Un cuarto de hora más tarde tres Junkers 52 continuaron la labor de destrucción aumentando la intensidad del bombardeo que fue continuo, cesando tan sólo con la llegada del crepúsculo, a las 7,45 de la tarde. La ciudad entera de 7.000 habitantes, además de 3.000 refugiados, fue reducida a escombros, lenta y sistemáticamente. Sobre un radio de 8 km. A la redonda, los atacantes bombardearon caseríos o granjas dispersas. Por la noche, ardían como pequeñas velas sobre las montañas.
El bombardeo sobre Guernica no tiene parangón en la historia militar.
Guernica no era un objetivo militar.

El jefe de propaganda de la rebelión nacional de Franco mantuvo la versión de que los propios vascos habían destruido la ciudad de Guernica colocando dinamita en las alcantarillas y tirando bombas fabricadas en territorio vasco, paraprovocar la indignación extranjera, recibir su apoyo y alentar la resistencia republicana.
La guerra también es propaganda.

Madrid, abril 1937
(- Éramos unos privilegiados, habitación con baño propio y a veces hasta con agua caliente. Un lujo entre tantas malas noticias.
Días y noches oscuros. David Saymour Chim, nos mostraba los negativos con las imágenes de Guernica antes de ser destruida, días antes de los bombardeos estuvo recorriendo el país vasco.
Capa se había reconciliado con Ernest y consiguió un poco de whisky. Entonces el nombre de Hemingway sonaba tanto por el tableteo de su máquina de escribir como por las botellas de whisky que llenaban la bañera de su habitación.

Esa madrugada hemos subido las persianas.
El día se acerca despacio, unos débiles reflejos en las ventanas y el azul oscuro del cielo se va difuminando. Al amanecer se diluyen los colores. Se apagan los ruidos. Hay una hora, unos instantes, en que el tiempo no parece fragmentado y la energía está retenida fuera del tiempo. Unos segundos o minutos en que los hombres y las cosas se sienten a la vez fuera y dentro.
Juntos y a la vez frente a una soledad inmensa, juntos en el pasado y en un futuro incierto.
Aplastados contra el cristal de la ventana, con toda la fuerza de la piel y de la carne y de los huesos.
Es de día, abrazados empezamos a hablar muy bajo para no sentir el dolor del ruido, de la vida que va viniendo.)

Cuando he querido acercarme, había desaparecido.

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27.02.2012
>Fotogalería: ‘La maleta mexicana’ en el Bellas Artes de Bilbao diariovasco.com

>‘La maleta mexicana’, la colección de fotos de Robert Capa, Gerda Taro y Chim Seymour tomadas en España y perdidas durante 56 años elpais.com

>Capa, Chim y Taro abren el Año de las Culturas para la Paz en el Bellas Artes elmundo.es

>‘La maleta mexicana’ exhibe en Bilbao el trabajo de Capa, Taro y Seymour en la Guerra Civil lavanguardia.com

>Los testimonios fotográficos de la “guerra entre hermanos”, en el Museo de Bellas Artes deia.com

7.10.2011
>La maleta mexicana. El redescobriment dels negatius de la Guerra Civil espanyola de Capa, ‘Chim’ i Taro al MNAC mnac.cat

+Fotogalería >La Maleta Mexicana. ..’ elpuntavui.cat
+Els nens de la “Maleta Mexicana maletamexicana.elperiodico.cat

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>The Mexican Suitcase, un documental de Trisha Ziff themexicansuitcase.com
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